Mostrando entradas con la etiqueta España Política Derecha Izquierda Liberal Liberalismo Socialismo PSOE PP IU ERC Intervencionism Moral Carrillo Laico Aconfesional Constitución Libertad Religión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta España Política Derecha Izquierda Liberal Liberalismo Socialismo PSOE PP IU ERC Intervencionism Moral Carrillo Laico Aconfesional Constitución Libertad Religión. Mostrar todas las entradas

viernes 18 de enero de 2008

El 'nuevo intervencionismo'

Históricamente, la izquierda ha practicado una obsesión enfermiza por el intervencionismo económico. Hace sólo unos días comentábamos aquí la necesidad de poner en marcha una reforma fiscal de calado para que España adapte su economía (en términos macroeconómicos y macroeconómicos) al mundo del S. XXI.

Sin embargo, también existen otras formas de intervencionismo, entendiendo por intervencionista cualquier acción del Estado que coarte las libertades básicas.
La diferencia ahora es que este ‘nuevo intervencionismo’ no se mide en términos económicos: es un intervencionismo moral.

Recientemente leíamos en el diario EL MUNDO que el borrador del programa electoral del PSOE incluye lo que se ha dado en llamar ‘Observatorio de la laicidad’, cuyo objetivo sería vigilar ‘activamente la separación entre Iglesia y Estado’. Además, y también hace escasos días, el dinosaurio político y genocida Santiago Carrillo ‘felicitaba’ al Rey de España en TVE con motivo de su 70º cumpleaños, destacando además ‘la España laica’ que consagra la Constitución de 1978.

Valen estos dos ejemplos para evidenciar esta nueva forma de intervenir en las libertades que practica la izquierda. El PSOE, IU, ERC… demuestran día tras día que aún no han comprendido la diferencia entre ‘aconfesional’ y ‘laico’. Intentando imponer el laicismo, lo que se está haciendo es convertir un Estado ‘aconfesional’ en un Estado ‘confesional’. En otras palabras: se impone una moral a otra, olvidando por completo la libertad individual de todas las personas.

En el Estado ‘aconfesional’, como es el nuestro desde que los españoles votaron la Carta Magna, se respeta la existencia de todo tipo de cultos; con el Estado ‘laico’ estamos imponiendo el agnosticismo y/o el ateísmo, con lo que el Estado, para empezar, deja de ser laico (por paradójico que suene), ya que pasa de proteger la libertad religiosa de todos los españoles a declararles ciudadanos de un Estado con una moral oficial (la moral ‘laica’). En vez de proteger libertades fundamentales, pasamos a predicar la oficialidad y superioridad de unas creencias sobre otras. No se trata, pues, de enfrentar una creencia con otra, porque eso no es democracia.

No estaría nada mal que la izquierda española aprendiese por fin que si no se respetan las libertades de las personas caemos en la tiranía. Silenciar al disidente es una práctica demasiado extendida, por desgracia, entre radicales como el aún Presidente Zapatero y la plana mayor de su partido. No se trata de ser cristiano, judío o musulmán. Se trata de respetarnos entre nosotros, algo que no hacen quienes son, paradójicamente, los padres de ese fracaso esperpéntico llamado ‘Alianza de civilizaciones’. Los dirigentes de una nación no pueden olvidar que, en el momento en que olvidan sus límites y hacen uso de su poder para limitar libertades, estarán cayendo en la tiranía y el totalitarismo.

Por eso es necesario que la radical izquierda española aprenda la diferencia entre ‘aconfesional’ y ‘laico’. Yo mismo me ofrezco a explicárselo cuantas veces haga falta.