sábado 12 de abril de 2008

El futuro del PP

‘No me resigno a que el Partido Popular no dé las batallas ideológicas (…), a que los gobiernos del Partido Popular sean una excepción en la democracia española’

Esto decía Esperanza Aguirre en el Foro ABC hace unos días. No puedo estar más de acuerdo con ella: si el PP quiere recuperar el poder en 2012, debe empezar a ganárselo desde hoy mismo.

Así las cosas, el PP debe asumir el desgaste de su cúpula directiva. Acebes y Zaplana han sido víctimas de un auténtico linchamiento por parte de los medios de comunicación afines al PSOE, y el éxito de dicha estrategia hace que sean dos políticos que, pese a su bagaje y preparación, son totalmente inútiles para captar nuevos votos. La ‘política del espectáculo’ ha sustituido el mensaje y la gestión por el marketing y la videopolítica, y en este nuevo contexto, Acebes y Zaplana están fuera de juego.

También Mariano Rajoy es un líder bastante desgastado ante la opinión pública. En las últimas semanas, recibe el apoyo de la Cadena SER o El País como reacción a las informaciones que insinúan una posible candidatura de Esperanza Aguirre a la Presidencia del PP… pero ese apoyo se va a esfumar en 2012, y entonces Rajoy volverá a ser dibujado como un retrógado, un inmovilista…

¿Qué debe hacer, entonces, Rajoy? Por un lado, podría ahondar en la estrategia de confrontación política de los últimos años. Por otro, podría optar por una oposición de tono más amable. Escoja uno u otro camino, lo importante es que Rajoy sea capaz de encabezar un partido moderno y liberal, que genere entusiasmo entre los votantes.

El futuro del PP también pasa por mejorar su implantación territorial, demasiado irregular como para ser alternativa de Gobierno. En el PP no pueden depender de los votos de la Comunidad Valenciana, Castilla y León y Madrid. Perdidos los feudos de Galicia y Baleares, el PP debe conseguir dar el vuelco electoral en comunidades como Andalucía, Extremadura o Castilla-La Mancha, pero, lo más importante de todo, debe también ser capaz de conseguir una representación digna en el País Vasco y Cataluña, donde no es más que una fuerza marginal. Si el PP quiere conseguir la victoria en 2012, debe mejorar sus resultados en el País Vasco, Andalucía y Cataluña, porque la fortaleza del PSOE en estas Comunidades es la que ha permitido que Zapatero siga presidiendo el país pese a los buenos resultados de los populares.

También es muy importante para el futuro del PP que sus nuevos dirigentes sean personas capaces de convencer, de sumar apoyos y votantes para el partido. Jóvenes parlamentarios como Gustavo de Arístegui, Juan Costa, González Pons, Soraya Sáenz de Santamaría, Cayetana Álvarez de Toledo, Jorge Moragas… Ellos son el futuro del PP, no Acebes, Zaplana, Arias-Cañete y Pujalte. El Gobierno de Zapatero se va a componer de algunos de los peores ministros de la democracia, como son Miguel Ángel Moratinos en Exteriores, Fernández Bermejo en Justicia, Carmen Chacón en Defensa, Bernat Soria en Sanidad, Mercedes Cabrera en Educación o Magdalena Álvarez en Fomento. Pero deben ser caras nuevas las que le saquen los colores al Gobierno, sea en el parlamento o en los medios de comunicación.

La elección de Soraya Sáenz de Santamaría como Portavoz del PP en el Congreso suena un poco precipitada, pues González Pons parece más preparado para tal responsabilidad. Pero el PP debe arriesgarse, debe cambiar, debe optar por la renovación. Y si la duda es nombrar a Soraya o a Pons, entonces el PP va por el buen camino.

Así las cosas, el PP se enfrenta a cuatro años en los que se hablará de territorialidad, economía, inmigración, trabajo y terrorismo. Sus dirigentes deberán ser claros y dejar atrás las dudas y los complejos que han hecho del PP un partido que genera rechazo. El propio Manuel Fraga alertaba recientemente a sus compañeros de formación sobre la necesidad de adaptarse a una sociedad nueva.

El espíritu de los populares debe ser el de Esperanza Aguirre y su ‘no me resigno’. Una victoria en 2012 se empieza a conseguir en 2008. El futuro Congreso del partido será vital para apuntar en qué dirección se va a mover el PP en los próximos cuatro años. Por el bien del PP, pero sobre todo, de la democracia española, esperemos que el proceso se complete con éxito.

5 comentarios:

laura_madrid dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Diego, en la importancia de la renovación... Me llama la atención que no cites a Manuel Pizarro, ¿crees que debe dejar el PP una vez fracasada su incorporación a la política? Yo creo que Pizarro debería seguir en el partido, creo que tuvo mala suerte y pecó de novato y confiado en su debate con Solbes, pero es un gran gestor y un hombre que sabe llegar a las personas...

Me gusta Soraya. Juan Costa me parece demasiado arrogante. Pons es el más preparado de todos.

español dijo...

Rajoy debería dejar paso a Esperanza Aguirre o incluso a Francisco Camps... Ellos son el futuro del PP, no Rajoy.

Es importante, eso sí, la renovación. Nadie me convencerá que el triplete Acebes-Zaplana-Rajoy tiene opciones en 2012, pero Rajoy-Soraya ya suena bastante mejor...

Por cierto, quiero destacar el papel de Eduardo Zaplana al frente de la Comunidad Valenciana, en los Gobiernos de Aznar y en la oposición. Al igual que Acebes, ha sufrido una durísima campaña de acoso mediático que no deseo a nadie. Ojalá su futuro en la política y en lo personal le llene de satisfacciones. Lo mismo para Acebes.

Diego Sánchez de la Cruz da Rocha dijo...

Es cierto que no he citado a Pizarro, Laura, y es deliberado. Creo que ahora mismo, su rol en el PP se caracteriza por eso: está 'missing'. Los próximos meses determinarán si el ex presidente de ENDESA tiene o no un futuro en la política.

Gracias por los comentarios y las visitas.

CONNIE dijo...

Me dió mucha tristeza ver a Rajoy la noche de las elecciones, estaba muy muy triste... realmente creo que es un hombre recto, trabajador y sincero pero tambien creo que se ha quemado. Ya no puede sorprender a nadie y dentro de su propio partido se le están empezando a rebotar. Creo, muy a mi pesar, que el PP necesita un cambio. Quizá Rajoy es demasiado buena persona...

María A dijo...

la mayor desilusión que me he llevado en estas últimas elecciones ha sido con Pizarro, ha demostrado, por supuesto con su trayectoria laboral, que es un excelente gestor, pero es un auténtico novato y le han entrado por todos los lados y lo peor es que no tiene ni picardia ni maldad y ya es demasiado mayorcito para aprender. Una pena