viernes 27 de julio de 2007
EpC
Educación para la Ciudadanía es, ante todo, un nuevo frente de polémica, un nuevo problema que le ha buscado el Gobierno a los españoles. La mera defensa de dicha asignatura como una lección de ‘valores universales’ evidencia su proximidad al socialismo más radical: se busca uniformizar el pensamiento y anular al individuo. Un nuevo freno a la libertad.
Zapatero anuncia e impone la asignatura desde la soberbia, desoyendo a gran parte de la sociedad y demostrando, una vez más, que ha decidido gobernar para su electorado más ultra y no para todos los españoles. Con Educación para la Ciudadanía (abreviada EpC en los medios) se busca dirigir al alumnado y asegurar el aleccionamiento de las próximas generaciones. Al mismo tiempo, se omite la elaboración de una muy necesaria reforma educativa a la que espero hacer referencia en un comentario próximo.
La izquierda española carece de rumbo desde hace años. Su única razón de ser es el poder, al que se acostumbró durante el ‘felipismo’ y que no quiere volver a perder. Para ello se sirve de todo tipo de ataques a la oposición política (léase Partido Popular, aunque signifique pactar con movimientos nacionalistas separatistas y secesionistas, e incluso negociar con ETA), pero también ha decidido arrasar con entidades menores, aquellas que Burke llamaba los ‘pequeños pelotones’ (léase Familia, Iglesia…). Y, lo peor de todo, ha decidido relegar la Libertad a un segundo plano, e impregnarnos de ‘nihilismo’, ‘relativismo’ y ‘buenismo’.
Con EpC se están vulnerando Derechos recogidos en la Constitución. En el texto de 1978 que tanto le gusta saltarse a ‘Bambi’ se hace referencia al Derecho de los padres a educar a sus hijos ‘de acuerdo con sus convicciones’. El gobierno del PSOE, sin embargo, prefiere que sean aleccionados de acuerdo a lo que Mariano Rajoy ha dado en llamar ‘catecismo del buen socialista’ (denominación con la que un servidor no podría estar más de acuerdo). La calidad de la enseñanza sigue cuesta abajo, pero la izquierda prefiere el sectarismo y el adoctrinamiento en el Aula iniciado con la LOGSE y la defenestración de las Humanidades y las Ciencias Sociales... Colectivización ideológica de nuevo cuño.
Dice el magistrado José Luís Requero con mucho acierto que miles de familias ‘se darían por satisfechas’ si en un punto de divergencia como éste se les tratase ‘con la misma deferencia y receptividad’ con la que el Presidente trata a ERC y compañía.
Se hablaba de tolerancia, de unir a los españoles… y se hace a golpe de crispación, de separatismo y de Memoria Histórica. Sin embargo, la cortina de ‘buenismo’ con la que Zapatero cubrió sus primeras andanzas ya no funciona. Los españoles empiezan a ser conscientes del fraude que representa Zapatero y su inexistente proyecto para España.
domingo 15 de julio de 2007
Una lección de oposición
Toneladas de fuel acechan las costas ibicencas y uno no puede evitar remontarse a la catástrofe del Prestige en Galicia, esa que el Bloque Nacionalista y el PSOE (apoyados por el rodillo mediático del Grupo PRISA) decidieron convertir en una campaña de acoso y derribo contra el gobierno de Manuel Fraga, en
Una lección de oposición es la que está dando el PP.
Sin embargo, lo que quiero destacar ante esta catástrofe natural (que, además, tiene ya su impacto en el sector turístico, principal fuente de ingresos de la isla) es el ejemplo de oposición que ha dado el Partido Popular. Los populares (a quienes el gobierno de
Los que no han dado tanto ejemplo son todos aquellos nacionalistas y socialistas que, bajo el escudo de Nunca máis, decidieron convertir un desastre natural en un arma arrojadiza contra el PP, realizando una de las campañas más agitadoras que se recuerdan en la historia de la democracia. Como gallego, me siento indignado ante los que quisieron presentarse como abanderados del ecologismo y de Galicia, solo para revelar ser vehículos de electoralismo y separatismo. ¿Dónde están ahora todos esos? ¿Por qué no tomaron la calle contra el gobierno gallego del PSOE y el BNG ante los incendios del verano pasado? ¿Por qué no se solidarizan con los ibicencos y hacen lo propio ante el gobierno coral de Baleares? ¿Ya no interesa defender el medio ambiente?